Cuando en 1997 se levanto la prohibición de la elaboración de vinos, la familia Vulliez-Sermet decide revivir el proyecto de sus abuelos. Es así que en el 2003 comienzan con la plantación de tres hectáreas de viñedos y la reconstrucción de la bodega, que es la primera en la provincia desde la abolición de la ley de prohibición.

Equipada con la tecnología necesaria para la elaboración de vinos de alta gama, ha recibido varios premios a nivel internacional. Actualmente superan las 70.000 botellas anuales con elaboración exclusivamente con uva de sus viñedos.

Entre las cepas que se cultivan son: Chardonnay en blancos y en tintos: Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah, Pinot Meniere y Arinarnoa. A partir de estas cepas se producen vinos varietales, espumates y de corte, algunos de los cuales terminan su proceso en barricas de roble francés.